Habíamos acordado hacer el test por la mañana temprano, pero no tanto. Yo necesitaba dormir porque ese mismo día empezábamos nuestras vacaciones y tenía que conducir bastantes horas, pero ya no pude volver a conciliar el sueño. Estuvimos remoloneando en la cama hasta que nuestros estómagos comenzaron a bramar por un buen desayuno.
Decidimos ir a una cafetería donde hacen unos bocadillos de lomo para morirse. Durante el desayuno no pudimos hablar de otra cosa. Embarazo por aquí, embarazo por allá, hay que decirlo a los padres, y a los amigos...
Después nos pusimos en marcha y tras siete horas de coche, llegamos a Espot, en el Pirineo Leridano, dispuestos a disfrutar de nuestras vacaciones.
Espot está situado a tan sólo 3,5 km del Parque Nacional de Aigüestortes y la primera impresión fue increíble. Los apartamentos rurales en los que nos alojamos se llaman “Les Picardes” y están francamente bien situados, a las afueras de la población y a pocos metros del río y un bonito puente románico.
La habitación era espaciosa y muy acogedora, pero ni siquiera paramos a descansar. En seguida nos duchamos y salimos a cenar al restaurante Jukim, cuyo dueño lo es también de los apartamentos. El hijo del dueño es además, el novio de una muy buena amiga de Teresa, mi mujer. Con ella y otros amigos íbamos a encontrarnos ese fin de semana. Pintaba un fin de semana perfecto...
...Pues menos mal que la habitación era espaciosa y acogedora porque, aun no lo sabíamos, pero no íbamos a poder salir de ella en los próximos dos dias...


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